
Acoso escolar
El fenómeno del bullying existió toda
la vida, lo que pasa es que ahora, alguien le puso un nombre y una descripción.
¿Quién con mi edad, 54 años, no ha
tenido la oportunidad de ver cómo a un alumno, lo agarran de “punto” y le hacen
las bromas más pesadas y lo discriminan?
En mi época esto pasó hasta de un
maestro con un alumno, y lo consideramos normal.
Recuerdo a un compañero de 5º de
escuela, que era el más maltratado por la propia maestra, quien le decía
“burro”, “viveza embotellada” y algunas lindezas más. No sé que habrá sido de
él, no lo he vuelto a ver.
Hoy, hay niños que hacen esto mismo,
haciendo sufrir a un escolar, unos se transforman en víctima y otros en
victimarios o agresores.
¿A quiénes se los toma como víctimas?
A cualquiera que pueda parecer
vulnerable, sea por alguna discapacidad, por su aspecto, o sea por su forma de
ser, perfil bajo, o estudioso, o al contrario, ser lento en la comprensión, la
cuestión es que uno del grupo detecta la vulnerabilidad, y comienzan las bromas
pesadas y las burlas, que van subiendo de tono progresivamente.
Al principio el niño no reacciona,
quizás esperando que eso pase. Pero no va a pasar, al contrario, seguirá y cada
vez peor.
Y aquí sucede lo mismo que en la
violencia doméstica, la víctima guarda silencio.
Puede pasar que el niño acosado, se
anime a contarle a algún hermano lo que le está pasando en el colegio, y quizás
por ahí encuentre apoyo y fuerza para enfrentar a sus agresores.
Y no crean que esto sucede sólo
cuando son grandes, no, este fenómeno del bullying puede comenzar en el
pre-escolar, sin importar la edad o sexo de la víctima ni del agresor, pero
también se da en cualquier año de la escuela o del liceo, incluso se da en
adultos y tiene otro nombre, pero los efectos, son los mismos.
¿Qué pasa con los compañeros de
clase?
Prefieren callar, a veces porque se
unen al “vivo” de la clase buscando reconocimiento, otras veces, callar es
quedar al margen y no involucrarse, pensando quizás que así ellos no serán la
próxima víctima.
Por otro lado, el “no te metás” tan
popular entre adultos, también es moneda común entre los niños, y nos habla de
una falta de empatía hacia la víctima que es muy preocupante, pero ya, a nivel
de sociedad.
¿Qué pasa cuando la víctima decide
reaccionar?
Pueden pasar dos cosas, una que la
víctima se torne violenta para terminar con el maltrato, en tal caso, si algún
maestro es testigo de esto, y no sabe los antecedentes, seguro que pide
evaluación psicológica del niño agresor por esa reacción sin saber que se está
defendiendo, por ahí, no de la mejor manera, pero lo que se ve desde afuera es
eso, la agresión, y ya en la cabeza del maestro quizás se forme la idea de que
este niño es de los problemáticos.
Quizás logre su objetivo y la víctima
transformada en agresor, se libere y no pase absolutamente nada más.
Pero puede pasar que esta violencia
que se desató por el acoso, no cese. Y ahí surge un enorme problema para los
padres, porque el chico o chica, no sabe manejar su enojo, y su cólera por tanto
tiempo de maltrato por parte de sus pares, y se transforme en un nuevo agresor.
¿Cómo padres, cómo detectar si tu
hijo está siendo acosado?
Notarán cambios sustanciales pero
paulatinos en el comportamiento de su hijo, sin importar el sexo.
Bajará su rendimiento, no querrá ir a
la escuela y no dará explicaciones del porqué.
Evitará el contacto con otros niños,
esto producido por miedo de la experiencia vivida en el colegio, no querrá
participar de trabajos en grupo, y mucho menos hablar de su clase, de sus
compañeros o de su escuela.
En casos extremos, su cuerpo nos
contará por sus posturas, resignación, cabeza gacha, evitará el contacto visual,
se sentirá enfermo, tratando de evitar el concurrir a la escuela, puede cambiar
su conducta con respecto al alimento, tanto por exceso como por no querer comer,
puede que comience a orinar la cama, en fin, como padres, sabremos claramente
que a nuestro hijo, algo le está pasando.
¿Qué tiene que ver esto con la
Astrología?
Este y otros temas que tengan que ver
con los niños o con cualquier ser humano sin importar la edad, son parte de lo
que nosotros, como Astrólogos estudiamos.
Podemos darte ideas, sugerencias,
podemos decirte dónde está el problema, detectar qué le está pasando a tu hijo.
Pero lo más importante, es que vos
como padre-madre, estés atento a los cambios que se producen en tu hijo, para
poder ayudarle en el momento correcto para que se desarrolle adecuadamente y
como un ser humano íntegro.
Bettina Marfetán – Astróloga
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