Una experiencia plutoniana personal

 


En octubre de 2009, escribí sobre lo que traería el cambio de signo de los planetas: Urano, Putón y Saturno.

Cuando hablaba de Plutón, a nivel personal, comenté que en mi experiencia en consulta, lo que más había notado, era la aparición hoy, de personas de nuestro pasado remoto, que por algún motivo, tocan a nuestra puerta.

Y si, Plutón dueño de las profundidades, señor de las transformaciones, en un signo como Capricornio, que entre otras cosas, tiene que ver con lo antiguo, lo viejo, era esperable que se removiera nuestro pasado de alguna manera.

No fui, en lo personal, la excepción.

Cuando Plutón ingresó en Capricornio, me contactaron compañeros de mi primer trabajo, que no veo desde hace unos 24 o 25 años, más o menos.

Realmente, no quise enfrentarme a ese pasado, no se porqué pero no me resultó atrayente la idea, quizás porque fue muy cercano al fallecimiento de mis padres y era, de alguna forma, volver al pasado donde ellos estaban presentes y yo todavía, estaba muy vulnerable.....

Hace un mes, recibo la llamada de una persona, que luego de decirme quien era, no lograba quizás, ubicarle del todo.

Era un compañero de liceo, unos 37 años hacia atrás en nuestras historias.

Sentí alegría, pero también desconfianza, no por él, sino que inmediatamente me surgió la pregunta ¿porqué? ¿porqué ahora? ¿para qué?

En principio quedamos en vernos un día y charlar, pero, finalmente este compañero armó una reunión y al final, hasta contacté yo misma a algunos de aquellos compañeros, y que curiosamente, en este pequeño Montevideo, nunca me crucé con ninguno de ellos en todos estos años.

Igual, dudé, no quería ir, pero no me quería perder ese reencuentro. Miedo, curiosidad, buenos y malos recuerdos, fueron muchas las cosas que sentí, fueron muchas las cosas que pensé, mucho lo que se removió internamente, y fue mucho lo que recordé, porque fue sin dudas, el tirón de la punta de la madeja, que desenredó recuerdos, guardados en las profundidades de mi ser.
Finalmente fui a esa reunión.

Me encontré con el mismo grupo, desordenado, alegre y ruidoso que éramos en el liceo, donde todos hablábamos a la vez, y lo más curioso quizás, fue que pasado el primer momento de encuentro, parecía no haber pasado el tiempo, a pesar de la lejanía, a pesar de los diferentes caminos que cada uno tomó, a pesar de que somos adultos diferentes y hasta desconocidos, sentí en esos momentos, que el tiempo no había pasado, nadie puso la barrera del tiempo en el medio, surgieron las bromas de siempre, los recuerdos empezaron a aparecer.

¿Cual fue la tarea de este Plutón, en mi?

Guardaba recuerdos dolorosos, porque me sentí siempre "el patito feo" del grupo, la que no tenía novio, mientras las "lindas" se paseaban con sus conquistas.

Lo importante, es que yo no me sentía integrada al grupo, muchas veces me sentí discriminada, no importa si fue real o no para los demás, para mi fue muy real.

Busqué en aquel momento, la forma de no sentirme tan mal, y como hace cualquiera que tiene un defecto, desarrolla otras facetas de su personalidad para sobrevivir, y fue lo que hice. Para no sufrir la falta de atractivo hacia el sexo opuesto, me hice amiga de los varones, así mitigué el dolor que sentía, el generar un vínculo de amistad, me acercaba a ellos de una forma franca y diferente.
Sin dudas, que esta estrategia, me sirvió el resto de mi vida.

Y este Plutón me dio la oportunidad de reconocer todo esto y comentarlo, de contarle a mis compañeros lo que sentí en aquellos momentos, pero también me dio la posibilidad de que ellos me dieran su punto de vista.

Para mi sorpresa, aquello que yo sufrí no fue compartido con los recuerdos que ellos tenían de mi.

Y justamente, Plutón es quien rige el área de mis relaciones.

Plutón me trajo este pasado al presente, para que pudiera gestionar aquellos malos recuerdos, aquel sufrimiento que sentí en mi adolescencia, los complejos que uno desarrolla, y que quizás, el entorno no fuera el culpable, quizás la imaginación lo era.

Aquello que guardé como un secreto, aquello que enterré en mi memoria, aquello que no quería recordar, salió a la luz, lo compartí y escuché, lo conversé, y en algún punto, curé aquellas heridas del pasado. También podría haber optado por no ir, o por no compartir eso que sentía, y no me pregunten porqué, porque no suelo hacer este tipo de revisionismo en mi vida, y mucho menos compartir mis dolores internos con los demás, pero esta vez, fue diferente, esta vez sentí que me empujaban a sacar aquello para afuera, que debía hacerlo.

Y si, Plutón me dejó desde Capricornio, una enseñanza, me dejó una gran transformación interna, me llevó a abrirme al otro, a decirle lo que sentía en lo más profundo de mis entrañas, y el haberlo hecho, me llevó a entender ese pasado, desde otro lugar, con otra visión.
Obviamente, Plutón no es el único planeta involucrado, pero si es quien da el puntapié inicial para que pudiera vivir esta experiencia.

Bettina Marfetán

 

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